Cirugía Láser – Método LASIK

El método LASIK es el tipo de cirugía láser preferido por la mayoría, principalmente porque el paciente necesita menos tiempo para la recuperación y siente menos dolor que con otras técnicas. Hay casos en los que son recomendables otros tipos de cirugía láser oculares como el PRK.

La cirugía láser con el método LASIK se realiza bajo los efectos de anestesia local o tópica que se administra con unas gotas en los ojos. Los pasos habituales que se siguen son los siguientes:

  1. Anestesia local en los ojos (gotas).
  2. El doctor procede a realizar un corte sobre el tejido superficial de la córnea. Se creará un colgajo corneal que se apartará momentáneamente para poder aplicar el láser sobre la córnea ahora expuesta. Durante unos segundos, el paciente perderá la nitidez en la visión y sólo verá luces. Este efecto puede desorientar a quién no esté suficientemente preparado.
  3. Seguidamente, la córnea se “talla” o remodela utilizando un láser excimer, que ha sido programado para realizar este proceso de acuerdo a los datos introducidos previamente. Por ejemplo, en caso de pacientes con miopía, se busca “aplanar” la córnea.
  4. Posteriormente, el colgajo corneal, se vuelve a colocar en su lugar.

El láser siempre actúa debajo del tejido de la córnea, que luego se vuelve a proteger por el colgajo corneal. En ningún caso se introducen elementos extraños ajenos al organismo del paciente. Por este motivo, la recuperación y cicatrización después de la cirugía láser son muy rápidos.

Muchos pacientes entrevistados manifiestan que después de la cirugía ocular LASIK han experimentado una mejoría casi inmediata de la visión. Pero un paciente puede tardar hasta seis meses hasta alcanzar una visión estable después de una cirugía láser. Generalmente, no se registran mayores consecuencias y existen escasas molestias después de la cirugía láser.

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Flesko